Dinamismo Empresarial Mipymes En México
Mariana Terrez Tufiño
Por: Mariana Terrez Tufiño
Jueves 13 de junio de 2019

El ámbito empresarial, presenta continuos cambios que se ajustan a las necesidades actuales del mercado ya que este último, conforme a las líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales (OCDE, 2017), informa que la competencia, para toda organización es intensa ya que se requiere de enfrentar aspectos legales y sociales.


Por ello, se requiere de información real y eficiente de cada una de las áreas funcionales que integran a una organización para contar con toma de decisiones en torno al quehacer actual y comprender el camino que se recorrerá en un periodo a largo plazo, así como las demandas del entorno que generen productividad, estabilidad y posicionamiento del mercado (CEPAL, 2009).


De tal forma, los altos directivos de las unidades económicas buscan desarrollar estrategias y tácticas cotidianas que se convierten en elementos de una realidad, que permiten el alcance de los objetivos establecidos, facultando a los altos directivos contar con “indicadores claros, tales como utilidades, retornos de inversión…, entregando información valiosa para la toma de decisiones” (CEPAL, 2009) y con ello mantener su posicionamiento en el mercado haciendo frente a los cambios continuos.


Por consiguiente, es necesario el análisis de las empresas como sistemas abiertos y cerrados como parte del proceso de su dinamismo económico, esto debido a “…su naturaleza y concepción, que revisten de nociones enfocadas a estructuras económicas, culturales, sociales, políticas y de tecnología” (Koontz H. , 2012), por mencionar algunas; y que a partir de ello se determina la orientación de manera pertinente del estudio de los elementos por parte de las áreas que integran a la empresa como la mercadotecnia, contabilidad, finanzas, recursos humanos, logística, ventas, entre otros.


Como consecuencia, las empresas orientan su posicionamiento y determinación del escenario actual y futuro desde una perspectiva crítica y disciplinar, requiriendo de la identificación y proyección de sus distinguidas variables que establezcan un sentido real y de entorno local, nacional e internacional que le apoye a “determinar los mejores cursos de acción… a corto, mediano y largo plazo” (CEPAL, 2009).


Por tal motivo, en las organizaciones se torna indispensable el manejo de herramientas y técnicas postmodernas que optimicen recursos y simplifiquen el trabajo como aspectos cardinales en su funcionamiento, ya que de acuerdo al informe de la evaluación de la OCDE del sector de las nuevas empresas basadas en el conocimiento (OCDE, 2012) puntualiza que, las empresas siendo sustancial las de estructura micro, pequeñas y medianas son las que cuentan con un vasto número de fallas en sus procesos, lo que implica problemas en el mercado inclinándolas a ser más vulnerables para atender “capital de riesgo, recursos, información y evaluación” (OCDE, 2012).


Adicionalmente, se debe contemplar en ofrecer un esfuerzo total en las actividades de toda organización de manera ordenada, impulsando y facilitando el alcance de los objetivos, disminuyendo errores en el alcance del éxito deseado para “atender las necesidades…poniendo en marcha los mecanismos necesarios” (OCDE, 2016) que apoyen continuamente al desarrollo de ideas claras que reflejen un pensamiento pertinente, confiable y actual.


Las empresas a nivel mundial requieren de un dinamismo, que incrementen la competencia, introduciendo nuevos productos y servicios; así como, modelos que generen nuevos mercados, para dar solución a problemas con los que se cuentan en las economías del mundo (OCDE, 2016). Así mismo, para evitar que las empresas no cumplan con sus objetivos se requiere de un análisis del entorno, para identificar que los elementos que la impulsan y con ello ser un organismo atractivo para inversionistas formando parte de un “favorable y cercano sector financiero disponible para invertir a mediano plazo” (OCDE, 2016).


De manera que la preocupación de organismos internacionales y gobiernos federales buscan continuamente impulsar apoyos en conjunto con organismos privados que permitan “generar un entorno propicio” (OCDE, 2016), lo que conlleva analizar la importancia de la productividad el cual es “el principal impulsor de los niveles de vida… buscando despejar senda hacia un incremento de la productividad” (OCDE, 2015) ya que su desaceleración se convierte en un factor de riesgo para el futuro de las economías a nivel mundial (OCDE, 2015).


Por consiguiente, el trabajo continuo de analizar el refuerzo de la productividad permitirá una concordancia entre competencias promoviendo la expansión de empresas productivas, lo cual, de acuerdo al informe del Futuro de la productividad de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico (OCDE, 2015) se requiere de promover el incremento de la productividad que apoya a evitar o reducir el riesgo de fracaso en el cumplimiento de objetivos en las unidades económicas en el mundo, implementando políticas como:



  1. Reformas de mercados de bienes y servicios

  2. Legislación concursal

  3. Políticas de movilidad laboral

  4. Inversión pública y privada

  5. Uniformidad de aplicación de normativa a empresas


La productividad es un elemento primordial en la esperanza de vida de las empresas, previendo el fracaso como se ha mencionado ya que es considera como una forma de “trabajar más inteligente” (OCDE, 2015) desde el proceso de planeación para que en la primera etapa de implementación en las organizaciones principalmente en las micro, pequeñas y medianas empresas, debido a que es considerada la etapa inicial en la cual se “produce el fracaso de la mayoría de los emprendimientos empresariales de MiPyMEs” (CEPAL, 2011).


Para evitar el cierre de las empresas de tamaño micro, pequeña y mediana; se recomienda en mejorar su rentabilidad centrando esfuerzos con base a su fuente de información y de conocimientos por parte de la alta dirección, sobre todo enfocándose al entorno en el que se desarrolla, para con ello implementar prácticas que potencialicen el alcance de sus objetivos. (CEPAL, 2011).


Cabe destacar que en nuestro país, de acuerdo a estadísticas de los Estudios Económicos de la OCDE en México (OCDE, 2015) precisa que una forma de generar crecimiento en las empresas, requiere de la intervención de organismos públicos y privados, así mismo fomentando la implementación y el continuo crecimiento con base al conocimiento para hacer frente a desafíos.


Las empresas en nuestro país, en esencia las de estructura micro, pequeñas y medianas, cuentan con diversos retos y oportunidades, los cuales están basados en el desarrollo económico de México y que depende de diversos factores (INADEM, 2018) que van enfocados a:



  1. Estabilidad en el marco jurídico

  2. Acuerdos comerciales

  3. Cooperación económica

  4. Facilidades de emprendimiento

  5. Entorno empresarial sólido, competitivo e innovador

  6. Facilidades y fortalecimiento de actividades económicas.


Se informa de acuerdo al artículo de MiPyME en México: retos y oportunidades (INADEM, 2018) que “De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía la esperanza de vida promedio de una empresa recién creada en México es de 7.8 años, por lo que es poco probable que llegue a consolidarse en el mercado nacional. Si bien, la esperanza de vida depende de diversos factores (marca, calidad de los productos y servicios, cuestiones administrativas, ventas y planeación)”, lo que significa que en nuestro país dichas unidades económicas cuentan con un escenario cambiante ya que debe generarse un ejercicio continuo de supervivencia porque existe una competencia alta en el mercado.


Así mismo, se identifica que, algunos factores que impiden el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas en nuestro país se deben a la falta de estrategias que amplíen su esperanza de vida, siendo en gran parte que las empresas de dicha estructura el 85.7% no accede apoyos gubernamentales a falta de conocimiento, lo que genera un elemento que incline al cierre de la empresa (INADEM, 2018).


En Puebla, la esperanza de vida de las empresas de acuerdo a Censo Económico de 1998 a 2014 denominado Esperanza de vida al nacimiento de los negocios a nivel nacional y por entidad federativa ( INEGI , 2014) es de 7.9 a 9.1 años, convirtiéndose en la novena entidad federativa con mayor esperanza de vida. De acuerdo a su edad oscila de 7 a 10 años, ocupando la posición número 9. Cabe destacar, que el estado de Puebla la esperanza de vida a largo plazo es de 15 a 20 años en promedio.


Por ello, la importancia de la participación en actividades de organismos públicos y privados que permitan impulsar el nacimiento, crecimiento y mantenimiento de las empresas en nuestro país, evitando formar parte de los índices de morbilidad de empresas en México.


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