El unicornio social Betterfly aterriza en México y pone ojo en las pymes
Betterfly, la startup que recompensa los hábitos saludables con monedas canjeables por donaciones sociales, llega de la mano de Chubb.
Jueves 26 de mayo de 2022

Betterfly, la startup chilena considerada empresa B por el impacto social que genera su modelo de negocio, aterrizó este martes en México. La compañía llegó con las maletas cargadas: una inversión inicial de 20 millones de dólares y la expectativa de crear 50 puestos de trabajo directos. Esto solo para iniciar en el mercado mexicano, que consideran uno de los más importantes.


Lucas Melman, Country Manager de Betterfly en México, resume así a Forbes México la misión de la compañía, valorada como unicornio social: “queremos que las personas busquen la mejor versión de sí mismos”. ¿Cómo logran eso? Resulta que el modelo de negocio de la startup es ofrecer a las empresas un modelo de equilibrio trabajo-vida personal para sus empleados.


Las empresas que contratan el servicio de Betterfly pueden ofrecer a sus colaboradores un eje de prevención, con actividades saludables, desarrollo de buenos hábitos, clases de yoga, respiración, calidad del sueño, salud emocional, entrenamientos físicos, telemedicina; también un seguro de vida de la mano de Chubb y recompensas que pueden cambiar por donaciones sociales.


“Los tres están ligados. Tus buenos hábitos te recompensan con más cobertura de seguro y te da la oportunidad de hacer las donaciones sociales. Lo que queremos es que al final las personas busquen la mejor versión de sí mismos, que se puedan cuidar ellas mismas, pero también a su familia y a su comunidad”, comenta el country manager de Betterfly en México.


La póliza del seguro de vida es gestionada por la empresa Chubb y abarca muerte natural, accidental e invalidez. El monto de cobertura, explica Matías Melman, podrá variar y ampliarse de acuerdo con los hábitos saludables de cada colaborador desarrolle.


“Lo interesante de este seguro, que es algo que desarrollamos en conjunto Betterfly y Chubb, es que podemos empezar con la misma base de cobertura, pero en un año puede ser que el monto sea el doble o triple porque dependen exclusivamente del esfuerzo de cada persona en la parte de prevención.


“Ese fue un giro importante que dimos en el tema del seguro de vida, porque el seguro de vida por naturaleza está hecho para cuando llegue la muerte, y nosotros el giro que dimos es que hoy el seguro está enfocado en la vida, porque te da ese incentivo para que te cuides y que así tengas una vida más longeva y plena”, refiere Melman.


En cuanto a las donaciones el directivo detalla que eligieron a tres fundaciones para trabajar de inicio en México: Fundación Mexicana del Pie Equino para atender el tema de discapacidad; Grupo Murlota para impactar temas de malnutrición, y Únete, para sumar en términos de educación digital para niños de escuelas públicas.


Es justo la adaptación del producto del seguro de vida lo que Betterfly ve como una ventana de oportunidad en México. Al ser las pequeñas y medianas empresas las que más complicaciones enfrentan para dar mayores beneficios a sus empleados, la startup chilena se quiere inscribir como la plataforma mediante la cual estas compañías otorguen más prestaciones a sus trabajadores.


“Nosotros trabajamos con todos los perfiles de empresas, pueden ser empresas con un perfil más industrial, o empresas con perfil más tecnológico, pueden ser de servicios profesionales. Afortunadamente ya tenemos una lista de espera antes de tener el producto mexicano”, comenta Lucas Melman y refiere que trabajarán con pequeñas, medianas y grandes empresas.


“No vamos a estar trabajando solo con las grandes corporaciones, nuestra plataforma va a estar disponible desde pymes, no tenemos una restricción de número mínimo de colaboradores, sabemos la dificultad que una pyme puede tener para dar buenas prestaciones y son los grandes empleadores de México, queremos darles la oportunidad para que puedan ofrecer todos los servicios de Betterfly a sus colaboradores”, explica.


Añade Melman que Betterfly no solamente facilita la plataforma de bienestar, también le da seguimiento a los empleados de sus clientes. “No es que les damos la plataforma y les decimos buena suerte. Tenemos todo un equipo responsable de garantizar que los colaboradores de nuestros clientes entiendan qué es Betterfly, que hagan buen uso de Betterfly, que se estén cuidando”.


Lucas Melman subraya que “las empresas están cada vez más preocupadas por la salud y el bienestar de los colaboradores, y al mismo tiempo con sus iniciativas de impacto social y ambiental. Al juntar las dos cosas lo que estamos haciendo es transferir el poder para que el colaborador pueda participar de esas estrategias de responsabilidad social y ambiental”.


Fuente: forbes.com.mx

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