¿Nueva crisis financiera? El crash de las criptomonedas borra 800.000 millones del mercado
-En pocos meses, la capitalización ha caído el equivalente a una 'España' entera
-BCE: "Una perdida de fe en los criptoactivos puede extenderse al resto de mercados"
-La Fed pone la lupa con las stablecoin por su relación con el mercado monetario
Martes 17 de mayo de 2022

El mercado de criptomonedas está saltando por los aires. La capitalización conjunta de todos estos activos llegó a superar los 2,4 billones de dólares hace solo unos meses. Ahora, el 'valor' total de las cripto lucha por mantenerse en el billón de dólares. De una forma sencilla, esta caída es como si hubiera desaparecido una economía entera de España (medida por el PIB anual) en cuestión de meses. Por ello, los expertos se preguntan si este crash puede poner en riesgo la estabilidad financiera y transmitirse a otros mercados. El riesgo existe y es real.


Aunque no tiene por qué ser el desencadenante de una nueva crisis financiera (como los fueron las subprime en 2007), lo cierto es que los grandes bancos centrales del mundo han reconocido recientemente que el mercado de criptomonedas ya había superado el tamaño que comienza a plantear un serio riesgo para la estabilidad financiera. El desplome ha reducido la capitalización en 800.000 millones en un mes y en 1,3 billones de dólares (PIB de España) desde máximos.


El bitcoin toca mínimos de de 2021



Todo el universo cripto está cayendo en picado. Si bien es cierto que las altcoin (las divisas más pequeñas) se están llevando la peor parte, también bitcoin y ethereum están sufriendo correcciones de calado que han llevado a ambas criptodivisas a perforar soportes importantes.


La importancia de las stablecoin


Aquí entran en juego las divisas estables o stablecoins, que justo están en el ojo del huracán dentro del actual crash de las criptomonedas. Aunque el mercado de criptos es en general relativamente pequeño (supone un 1% de todos los activos financieros), la Reserva Federal de EEUU, el Departamento del Tesoro y la Junta de Estabilidad Financiera internacional han asegurado que las monedas estables (tokens digitales vinculadas al valor de los activos tradicionales) son una amenaza potencial para la estabilidad financiera en su último informe sobre estabilidad financiera.


Las stablecoin se utilizan principalmente para facilitar el intercambio de otros activos digitales. Además, están respaldados por activos que pueden perder valor o volverse ilíquidos en tiempos de estrés del mercado (pagarés, bonos del Tesoro de EEUU, deuda a corto plazo...).


Eso podría hacer que las stablecoin sean susceptibles de sufrir una pérdida de confianza de los inversores, particularmente en tiempos de estrés en el mercado, aseguraban en su día los reguladores.


Esto, precisamente, sucedió el lunes, cuando TerraUSD, una importante stablecoin, rompió su paridad 1:1 con el dólar y cayendo hasta los 0,51 dólares. Este movimiento ha contribuido al pánico (junto a otros factores 'macro') que está arrastrando a todo el universo de criptomonedas.


Aunque TerraUSD mantiene su vinculación con el dólar a través de un algoritmo, las salidas en masa de los inversores sobre las criptomonedas estables, que mantienen reservas en activos como el efectivo o pagarés, podrían extenderse al sistema financiero tradicional, causando tensiones en esas clases de activos subyacentes, aseguran los reguladores.


Al final, si las stablecoin tienen que vender todos los activos que tienen en el mercado monetario para poder hacer frente a las retiradas de dinero, el propio mercado monetario puede acabar sufriendo fuertes tensiones que se vean traducidas en subidas de los tipos de interés


¿Quién tiene bitcoin y ethereum?


¿Cómo puede afectar a la economía y los mercados el hundimiento del bitcoin y otras criptomonedas? La mayor parte del bitcoin y el ethereum en circulación está en manos de unos pocos elegidos. Un informe de octubre de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés) reveló que solo 10.000 inversores en bitcoin, tanto personas como entidades, controlan alrededor de un tercio del mercado de bitcoin, y 1.000 inversores poseen aproximadamente 3 millones de tokens de bitcoin.


Esta concentración acota los riesgos, puesto que el impacto de la caída afectaría a una pequeña parte del mundo inversor, reduciendo el riesgo para el resto de la economía. La cuestión es que los datos son poco fiables (al final son encuestas) y muy cambiantes, puesto que el goteo de inversores que ha ido entrando en este mundo no ha parado de crecer.


Por ejemplo, aproximadamente el 14% de los estadounidenses tenían inversiones en activos digitales hasta 2021, según una investigación de la Universidad de Chicago. El problema es que esa cifra ha aumentado, probablemente, en todo el mundo. Cuando un activo se hunde, sus dueños se sienten menos ricos (efecto riqueza) y pierden confianza, lo que repercute a sus decisiones de consumo e inversión. Esto puede afectar de forma directa a la economía real.


Los reguladores afirman que, dado que la fortuna de las empresas está ligada al rendimiento de los criptoactivos y que las instituciones financieras tradicionales están incrementando su exposición a esta clase de activos, están surgiendo otros riesgos.


En marzo, por ejemplo, el Auditor de la Moneda interino advirtió que los bancos podrían tropezar con los criptoderivados y las exposiciones a las criptomonedas sin cobertura, dado que trabajan con pocos datos históricos de precios.


La advertencia del BCE


Desde el Banco Central Europeo, Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo, ha advertido del peligro inherente a estos mercados que funcionan como el 'Salvaje Oeste'. "De hecho, la popularidad de los criptoactivos se está extendiendo más allá de sus principales seguidores", advierte el italiano. Este mercado ha crecido mucho en poco tiempo.


"El lanzamiento del primer fondo cotizado (ETF) en bolsa de bitcoin en los Estados Unidos en octubre pasado es una señal de una mayor actividad institucional en estos activos, en gran parte en respuesta a la demanda de los clientes", explica Panetta.


Por otro lado, "el segmento minorista también está creciendo, con inversores más pequeños a menudo atraídos por anuncios engañosos que no establecen claramente el riesgo involucrado en estos productos", advierte Panetta.


Las grandes redes de pago han intensificado sus servicios de soporte para criptoactivos y los intermediarios han estado viendo un aumento significativo de inversores minoristas. Por ejemplo, Coinbase, que es la plataforma de intercambio de criptoactivos más grande de EEUU, ahora tiene 56 millones de usuarios, un aumento del 65% desde marzo de 2020. Precisamente, los malos resultados publicados por Coinbase esta semana están agudizando el pánico vendedor en este mercado.


De este modo, los criptoactivos plantean riesgos para la estabilidad financiera a través de tres canales principales, según el BCE:



  • Primero, el estrés en los mercados de activos criptográficos podría extenderse a los jugadores del sistema financiero, en general, a través de la exposición directa de activos o la propiedad de los proveedores de servicios (como son las plataformas de intercambio de criptoactivos que cotizan en los mercados).

  • En segundo lugar, una caída en el valor de los criptoactivos podría tener un impacto en la riqueza de los inversores (efecto riqueza), con efectos colaterales en el sistema financiero.

  • En tercer lugar, una pérdida de fe en el valor de los criptoactivos, por ejemplo debido a fallos operativas, fraude, manipulación de precios o ciberdelincuencia, podría provocar un fuerte deterioro en la confianza de los inversores, lo que podría extenderse a mercados financieros más amplios.


Sin embargo, los reguladores están divididos en cuanto a la magnitud de la amenaza que supone una crisis de las criptomonedas para el sistema financiero y la economía en general. El impacto puede variar según las propias condiciones del mercado. Por ejemplo, un momento en el que las condiciones financieras están endureciéndose, con las acciones y los bonos están corrigiendo, el desplome de las criptomonedas puede sumarse al pánico vendedor agravando la situación.


Fuente: eleconomista.es


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