Seis consejos prácticos para emprendedores sostenibles
Martes 14 de junio de 2022

A comienzos de año empecé una aventura que cada día me motiva más. Me uní al equipo de Conservamos por Naturaleza para trabajar junto a Shiwi, con iniciativas de conservación voluntarias y con microempresarios que necesitan apoyo y asesoría para la venta de sus productos. El éxito de estos ejemplos de vida está en la riqueza que tienen. No es nada relacionado al dinero, sino a la conservación y protección de sus bosques, ríos y quebradas. A la salud de sus hijos y al compromiso de un futuro sano para las generaciones que vienen detrás. El equilibrio es producir lo que su hábitat les permite, de forma natural, sin exigirle demasiado ni forzar su depredación. Es decir, no prima la maximización de las ganancias, sino la conservación del hábitat en el que conviven en armonía con la tierra y cientos de especies. El reto para mi fue trabajar con ellos y Shiwi, para ayudarlos a vender lo que producen a un precio justo y que eso signifique ganar lo suficiente para invertirlo en mejorar la gestión de sus áreas de cconservación. Suena complicado. Así que les contaré cuáles han sido las claves para avanzar en un emprendimiento socialmente transformador:


1. Comunicación: La comunicación de parte del productor al comercializador y del comercializador a sus clientes, debe ser constante, transparente y sincera. Requiere de formas y compromisos previamente establecidos entre cada uno de los actores, para que el mismo ritmo del mercado no rompa la cadena de abastecimiento y la estabilidad financiera. No es un tema de valores únicamente, sino un tema de orden. Es importante generar formatos de comunicación básicos, aprovechando la conectividad que nos da el internet, para compartir información de forma fácil y rápida. Recuerda que tus clientes también se comunican contigo todo el tiempo.


2. Planificación: Sin un plan, no se puede guiar un emprendimiento. Busca tener una visión en la que participen todos los interesados. Es probable que no se pueda tener todo previsto, pero es recomendable analizar el proceso, parte por parte, para identificar los puntos críticos. Como menciona la conocida página web y revista Entrepreneur: “Si no te propones metas (a 5 años) hoy, estás fuera de tiempo”. Pero como decía mi profesor de economía, Eduardo Morón, parafreseando al gran John Maynard Keynes: en el largo plazo, todos estamos muertos. Por lo tanto, la planificación requiere de mucho análisis, firmeza para no desviarse y coraje para poner en práctica lo aprendido. Para lograr una buena comunicación y planificación con todos los involucrados, se recomienda reflexionar en lo siguiente:


2.1. Precio justo: El precio te permite lograr tus objetivos económicos y ambientales. No solo cubrir tus costos operativos sino redistribuir la ganancia en lograr dichos objetivos. Requiere de una investigación lo más detallada posible sobre todos los factores de los costos involucrados en la producción y comercialización del bien, incluyendo el costo social, cultural, ambiental y de oportunidad (cuánto cuesta lo que dejas de lado por aprovechar esa oportunidad). Además, es ideal investigar sobre la competencia, ¿cuál es el más caro y qué ofrece? ¿y el más barato? Se recomienda establecer límites de precio y márgenes para desarrollar armónicamente los objetivos con dicha ganancia.


2.2. Fechas clave: Lo ideal es tener fechas establecidas para todo: entrega de insumos, producción, informes de calidad, despacho, fechas de cobro, fechas de pago, análisis post-venta, análisis estratégico, etc. Estas fechas deben ser pensadas y conversadas previamente con los interesados, ya que luego deberán ser respetadas por todos por igual. Pueden aplicarse ciertas normas para asegurar el cumplimiento de estas fechas, por ejemplo sanciones o descuentos. Solo comprométete con lo que estés 100% seguro que puedes cumplir.



3. Buena actitud: Se requiere de mucha actitud positiva para ser un emprendedor con éxito. Escucha nuevas ideas, discierne con firmeza, persevera, sé optimista y socialmente activo (necesitas contactos). En el rubro en el que se desenvuelven este tipo de empresas, hay muchos concursos y/o fondos para financiar proyectos de inclusión social o cuidado del medio ambiente. Es importante estar atento a éstas. Cuando eres emprendedor representas a toda tu empresa, así como tu empresa te representa. Probablemente fuera del horario de trabajo también se presentarán oportunidades, por eso la actitud proactiva es determinante. Una actitud motivadora hará que marques la diferencia como líder dentro y fuera de tu organización. Recuerda que un emprendedor tiene más responsabilidades que un empleado dependiente, no al revés. Aunque parezca raro decirlo, tener una buena actitud también tiene que ver con llevar una vida saludable y plena.


4. Aprendizaje: En el mundo empresarial, todos estamos tarde, todo es para ayer. Y si bien se cometerán errores, la idea es aprender de ellos. No te frustres. Empodérate y atrévete. En la medida de lo posible, se recomienda hacer un chequeo o update de la industria en la que estás involucrado, para analizar los avances tecnológicos y/o descubrimientos que te conciernen. Si no tienes Internet, puedes leer todos los días aunque sea un poco del periódico o mejor aún, de un libro especializado. Todos somos alumnos y profesores en el mundo del emprendimiento, siempre hay cosas nuevas. Comparte tu conocimiento siempre.


5. Exploración: Ten apertura para las nuevas ideas y para los consejos o comentarios de otras personas, ya que te ayudarán a transformar los procesos. El aprendizaje es constante. Si bien es importante tener una producción cada vez más eficiente que te permita ahorrar costos y generar mayor demanda, también lo es la forma de comercializar. Explora diferentes opciones, empuja tus ideas al límite e intégralas. Sal de tu zona de confort y trabaja más que todos, aun cuando logres tus metas podrás trazarte nuevas, no te detengas. La investigación y desarrollo para una microempresa, sobre todo en un emprendimiento sostenible y regenerativo, se da en el día a día, en el compartir, en buscar nuevas fuentes de mejora para darle mayor valor agregado a tus productos. A veces la mayor innovación surge de lo más simple.


6. Ten claro tu modelo de negocio: Esto es lo más básico, pero es el último de los consejos, porque un modelo de negocio es solo un modelo. Sé flexible, adáptate a los cambios del entorno y de la organización misma. Si bien es algo que todo emprendedor debe hacer para tener una idea clara de dónde está parado, recuerda que no es un punto fijo, es un referente o ideal que se perfecciona de forma orgánica a medida que avanza el proyecto. Una herramienta básica que aprendí en la universidad y me ha servido mucho, es el denominado: Business model canvass. Puedes ver esta versión resumida explicación on-line. Y sobre la propuesta de valor, que es la parte fundamental.


Fuente: conservamospornaturaleza.org


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